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Un abdomen de acero puede ser la clave para combatir la disfunción eréctil, y aquí te decimos porqué

Un abdomen de acero puede ser la clave para combatir la disfunción eréctil, y aquí te decimos porqué
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La percepción de una nueva masculinidad ha cambiado con el tiempo: para muchos la idea de un hombre ideal es la de ese musculoso estereotipo de macho dominante cuyos musculosos sobresalen a simple vista, pero por otro lado, también se ha aceptado una idea en donde la aceptación del cuerpo masculino no sólo está definido por las horas que pasa en el gimnasio, aunque si bien el ejercicio físico nos ofrece beneficios más allá de lo estético, se ha comprobado que ejercitar el suelo pélvico ayuda a prevenir la disfunción eréctil y el cáncer de próstata.

¿Qué es el suelo pélvico?

El suelo pélvico es una estructura en forma de embudo. Se adhiere a las paredes de la pelvis menor, separando la cavidad pélvica del perineo en la parte inferior (región que incluye los genitales y el ano).

Para permitir la micción y la defecación, hay algunos espacios en el suelo pélvico. Hay dos 'orificios' que tienen importancia:

  • Hiato urogenital: un espacio situado en la parte anterior que permite el paso de la uretra (y la vagina en el caso de las mujeres).
  • Hiato rectal: un espacio ubicado en el centro, que permite el paso del canal anal.

Los músculos de la pelvis masculina

El suelo pélvico masculino es el gran olvidado por muchos hombres a la hombre de tomar conciencia sobre el cuidado de la salud, ya que creen que al contar con un factor de riesgo menor que las mujeres (por el embarazo y el parto), éste no va a debilitarse, pero no es así.

A diferencia de la zona pélvica de la mujer, en el hombre destaca la presencia del pene, próstata y la no existencia de la hendidura a nivel miofascial (la vagina), por lo que la anatomía cambia para dividirse en dos partes con funciones igualmente importantes:

  • La parte superficial está formada por: el esfínter anal externo en su parte posterior y delante el transverso superficial del periné, isquiocavernoso y bulboesponjoso con su prolongación a la parte dorsal del pene llamada cisterna de Houston, que permite la compresión de la vena dorsal del pene, permitiendo el mantenimiento de la erección.
  • La Musculatura profunda está constituida por el músculo elevador del ano, que consta de varios fascículos: pubouretral (pubovaginal en la mujer) puborectal y pubococcigeo, siendo este músculo uno de los que posee mayor número de fibras tónicas.

La relación entre la musculatura y la disfunción y el cáncer

Si bien, factores como la sarcopenia (pérdida progresiva y generalizada de músculo) y la disfunción eréctil están suficientemente vinculadas, el deterioro acelerado del sistema muscular en la población masculina de mediana edad afecta a su funcionamiento físico, sexual y a su calidad de vida en general. La disfunción eréctil es una situación muy frecuente, que, según se calcula ha calculado que afecta en mayor o menor grado a la mitad de los hombres entre los 40 y los 70 años, y puede estar relacionada con múltiples complicaciones de salud, como son la hipertensión arterial, el colesterol elevado o la diabetes.

La activación muscular constituye un factor positivo y protector para la disfunción eréctil, ya que aumenta la circulación sanguínea, suministrando oxígeno y nutrientes a los músculos olvidados que permiten mantener una erección.

Un Abdomen De Acero Puede Ser La Clave Para Combatir La Disfuncion Erectil Y Aqui Te Decimos Porque Un abdomen tonificado no sólo es cuestión de estética, sino también de salud sexual

Los ejercicios de Kegel: los aliados para combatir la disfunción

Para identificar los músculos pélvicos sólo basta con hacer este ejercicio: Trata de detener y luego continuar el flujo de orina mientras estás de pie cuando vayas al baño a orinar. Trata de hacer esto dos o tres veces. El esfuerzo que hiciste, es el ejercicio que debes realizar.

Ahora que sabes la importancia de los músculos del piso pélvico, los puedes ejercitar en cualquier momento y en cualquier lugar siguiendo estos sencillos pasos:

  1. Apriete sus músculos del piso pélvico por cinco segundos (cuenta diez mil 1, diez mil 2, diez mil 3, diez mil 4, diez mil 5)
  2. Ahora relaja tus músculos pélvicos, este ejercicio se considera como una repetición, intenta hacer de 10 a 20 ejercicios Kegel tres a cuatro veces al día.

Otra manera de apretar los músculos del piso pélvico es:

  1. Apriete los músculos del ano (como si estuvieras evitando ir al baño)
  2. Relaja los músculos del piso pélvico después de cada intento
  3. Repita este ejercicio de 10 a 20 veces.

Con esta sencilla rutina que puedes hacer en cualquier lugar, tu salud sexual y la prevención de un cáncer de próstata formarán parte de tu estilo de vida saludable a partir de ahora.

Imágenes | Unsplash

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