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Modas zombie: el chaleco

Modas zombie: el chaleco
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El yayo tiene que estar contento esta temporada, porque le estamos desvalijando el armario. Si hace poco hablábamos de la resurrección de la rebeca como la gran novedad de la temporada, no podíamos dejar pasar el invierno sin dedicar una entrada al otro gran muerto viviente que se ha comido las pasarelas y los escaparates de este año.

El chaleco, una prenda que hace poco yo asociaba a mi padre, se ha convertido de la noche a la mañana en lo mejor de lo mejor. De tela o de lana, es el complemento ideal para uno de los inviernos más fríos de los últimos tiempos.

Debo reconocer que, personalmente, me encanta que haya vuelto. Da un toque de elegancia antigua a los chicos aunque, eso sí, hay que saber combinarlo. Como siempre, una misma prenda puede ser una maravilla y hacerte parecer Apolo recién bajado del Olimpo o un pardillo integral.

Cuando uno ve las fotos de las webs de las principales marcas, que son, al fin y al cabo, las que marcan la tendencia, puede tener la sensación de que el chaleco va con todo. Y es que se lo puede ver con camisas, con camisestas, y todos tan felices. Sin embargo, un examen más detenido nos mostrará cómo no todo vale a la hora de recuperar esta prenda.

Lo primero será separar los chalecos de tela de los de lana o algodón.

chaleco de lana-algodón de springfield

Los de lana o algodón van siempre con camisas y sólo con camisas. No hay opción. Un chaleco de lana con una camiseta, aunque haya valientes que se atrevan a ponérselo, es un atentado contra la estética más elemental. La mezcla de dos tejidos blandos, como el algodón de la camiseta y el algodón o la lana del chaleco, uno sobre otro da una apariencia relajada que no es válidad para todo el mundo. Si no eres un rockero o un joven universitario que suela vestir moderno, esta combinación no es para ti. De todos modos, podéis comprobar vosotros mismos la diferencia con la foto sobre este párrafo, que compara dos chalecos hermanos de Springfield combinados con camisa y camiseta. En cualquier caso, la camiseta siempre lisa, por favor.

El chaleco de lana o algodón con camisa es más formal. Da a quien lo lleva un toque clásico muy elegante, ideal si estás empezando en tu primer trabajo y no quieres ni ir demasiado deportivo ni ponerte el traje porque ambas opciones chocarían igual.

chaleco de tela de springfield

El chaleco de tela es, a mi entender más versátil. Con camisa puede quedar muy formal, pero un simple gesto, desabotonarlo, hace que un conjunto de día, para trabajar, quede genial si se nos presenta la oportunidad de salir de noche al dejar la oficina. Personalmente evitaría ponerlo con camisa blanca, no tanto porque quede mal sino por el efecto camarero. Del mismo modo, si el chaleco tiene brillos, como este de Mango He de la foto, yo lo dejaría en el perchero y buscaría otro si no quieres que te pidan una de boquerones cuando salgas de tapitas por ahí.

chaleco con brillos de mango
Una mezcla estupenda para un chaleco de tela es combinarlo con una camisa gris oscura, siempre que no sea negro, claro. Recordemos las lecciones básicas para combinar colores. Si queremos relajar aún más la formalidad del conjunto, unas buenas zapatillas de lona tipo Converse nos darán un aire moderno y le quitarán rigor.

Esta alternativa queda mucho mejor cuando en lugar de camisa hemos combinado el chaleco con una camiseta. Evidentemente, no es una mezcla para todo el mundo. Hay que tener un estilo muy moderno para poder llevar esto con soltura. Los más clásicos probablemente se sientan incómodos con esta idea, pero lo cierto es que no queda nada mal. Tiene ese toque rebelde que ya sabéis que a mí me encanta.

Lo bueno del chaleco de tela es que estiliza. Si no tienes un barrigón sino sólo una incipiente tripita cervecera, el chaleco te hará parecer más delgado pues corta la línea visual del conjunto a la altura del cinturón. Esto me recuerda que os tengo que hablar de las líneas visuales en un próximo post, ya veréis qué útil.

Por último, nunca, nunca, nunca jamás llevaremos un chaleco de tela vaquera. Tal vez el año que viene hayan vuelto, después de todo las modas son cíclicas, pero hoy por hoy ya ni Jon Bon Jovi los lleva.

Imagen | Springfield; Pull and Bear; Mango; Zara

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