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Porqué nos quemamos los primeros días al sol

Porqué nos quemamos los primeros días al sol
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Vamos a la playa … oh oh oh …. Ohhh de dolor, no de cancioncilla veraniega. Hemos estado tomando el sol, es nuestro primer día y sólo nos fatan las pinzas por dedos para parecer un cangrejo. Nos hemos quemado.

Qué hacer una vez el eritema solar está ahí y no nos deja dormir, ya tenemos algunos consejos de Sergio. ¿Y si lo evitamos?.

Porque todos sabemos que los primeros días al sol son delicados pero pasamos de todo: queremos estar morenos desde el primer día, mejor si es en pocas horas. Pero nuestra piel necesita más tiempo para prepararse que nuestras ganas de arrasar con nuestro bronceado caribeño.


Los rayos solares que producen quemaduras, el eritema solar, son los UVB (los malos de la película) pero es que a la pobre piel no le damos tiempo a reaccionar (ahora nos hemos convertido en los malos).

Son los UVB que, durante las primeras 48 horas expuestos al sol, provocan que las glándulas sudoríparas (están situadas en la capa córnea) trabajen más, nos hagan sudar más y produzcan ácido uránico.

Cuando la cantidad de este ácido contenido en el sudor es suficiente, se produce la respuesta protectora de la queratina. La queratina capta la señal de alarma y provoca a su vez que la capa córnea se haga más gruesa, en definitiva, que prepare su escudo natural.

Tras estas 48 horas, la melanina aparece y con ella el moreno. Los melanocitos quedan advertidos y se activan según este proceso, que requiere su tiempo y si no lo respetamos, volvemos al tema cangrejo.

Ya sabes, no sólo es importante los primeros 2-3 días que escojas un buen protector solar sino que pases pocas horas bajo el sol hasta que la piel se prepare y se refuerce para recibir los rayos solares.

Foto | mscasey.com, .sitnews.us
Vía | Les Nouvelles Esthétiques
En Mensencia | Todo sobre la protección solar

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