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Paleodieta ¿una buena alternativa para adelgazar?

Paleodieta ¿una buena alternativa para adelgazar?
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Al momento de adelgazar la estrategia alimentaria cobra gran importancia, pues sin cuidar lo que ingresa a nuestro cuerpo mediante la alimentación, es muy complejo ver resultados. Hoy, colocamos bajo la lupa una estrategia muy popular como es la paleodieta y nos preguntamos, ¿se trata de una buena alternativa para adelgazar?.

¿En qué consiste la paleodieta?

La paleodieta o dieta del paleolítico, como su nombre lo indica, consiste en imitar la alimentación que llevaban nuestros antepasados hace miles de años atrás, en donde las cifras de obesidad eran casi nulas y por el contrario, los hombres lucían fibrosos y esbeltos.

Así, la paleodieta propone una alimentación basada en productos cárnicos, sobre todo aquellos magros o con muy poca grasa, semejantes a los que cazaban nuestros antecesores del paleolítico: pescados, carnes rojas magras y aves. Asimismo, propone la ingesta de muchos productos frescos y sin refinamiento, es decir, frutas, vegetales y granos enteros, pero no harina refinada, azúcar o productos que lo contengan.

Además, en la paleodieta no se incluye el consumo de lácteos, pues claramente no existían en la dieta de nuestros antecesores y se trata de un producto procesado. De igual forma, no se permite la ingesta de pan, cereales de desayuno, arroz u otros.

Este tipo de dieta, basada en carnes varias, agua y frutas así como vegetales hoy se promueve como una alternativa eficiente para adelgazar y lograr un cuerpo de película.

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¿Una buena alternativa para adelgazar?

Si analizamos los alimentos que componen la dieta del paleolítico, claramente con esta dieta reducida en hidratos de carbono y en la cual no tienen cabida los lácteos ni los productos refinados, podemos reducir nuestro ingreso energético y perder peso.

No obstante, tenemos que pensar que la realidad en la que vivimos actualmente es muy diferente de la que vivían nuestros antepasados, y que si bien ellos llevaban este tipo de dieta y estaban en forma, lo hacían porque no tenían a su alrededor la gran oferta de alimentos que hoy tenemos nosotros.

Además, olvidamos que ellos se esforzaban mucho físicamente para cazar, pescar y recolectar alimentos, mientras que nosotros tenemos una vida mucho menos activa en la actualidad.

Pensemos por un momento que si usáramos la paleodieta para adelgazar no podríamos consumir pan ni tostadas ni cereales, ni galletas en el desayuno, como así tampoco podríamos incorporar leche, yogur o quesos. Y menos aun, podríamos usar azúcar, consumir bollería o una pizza de ves en cuando.

Entonces, si bien las diferencias nutricionales entre la dieta actual y la del paleolítico son muy notables, como nos muestran en Vitónica, y por ello la paleodieta podría ayudarnos a adelgazar, ésta alternativa no es viable a largo plazo, no nos enseña a comer sino que restringe notablemente nuestra alimentación actual y nos separa de la cultura que nos rodea en el siglo XXI.

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Lo que podemos hacer conociendo la dieta del paleolítico

Si bien comer tal y como los hacían nuestros antecesores del paleolítico no es buena alternativa para adelgazar, si podemos usar los conocimientos acerca de su dieta a nuestro favor y al servicio de la pérdida de peso que estamos buscando.

Es decir, una premisa importante es alejarnos de los alimentos procesados y procurar escoger alimentos frescos en su mayoría, por ejemplo, reemplazar conservas y encurtidos por vegetales y frutas frescas, cocinar en casa y no consumir precocinados o alejarnos de la comida rápida.

Además, podemos cambiar un poco nuestra dieta para acercarnos a la alimentación del paleolítico consumiendo más carnes magras, huevo o lácteos desnatados y reduciendo la ingesta de hidratos, sobre todo, aquellos refinados.

En reemplazo de cereales, panes y demás alimentos refinados, podemos emplear cereales integrales y legumbres como fuente de hidratos y así, conseguir más fibra y proteínas, con igual cantidad de calorías.

Por otro lado, es indispensable beber sólo agua y decirle adiós a refrescos y bebidas con calorías si queremos semejar la dieta del paleolítico, aunque sea, la mayor parte de los días de la semana.

Y por último si queremos usar la dieta del paleolítico para adelgazar sin alejarnos de nuestra cultura y de las reglas alimentarias actuales, es fundamental considerar que necesitamos movernos más, volvernos más activos dentro de nuestras posibilidades.

Así, aunque la paleodieta como tal no es una buena alternativa para adelgazar, podemos emplear sus premisas a favor de nuestra pérdida de peso y adelgazar sin sufrir ni sacrificarnos.

En Vitónica | Utilizando las bases de la dieta paleolítica para adelgazar Imagen | Another Pint Please, Theswedish y Elenas's pantry

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