5 reglas de oro en tu nutrición deportiva

5 reglas de oro en tu nutrición deportiva
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Si estás en el gimnasio con vistas a esculpir un poco tu cuerpo de cara al verano, probablemente también estés intentando cambiar tus hábitos alimenticios para intentar ayudar dentro de lo que cabe.

Pese a que existen muchas teorías y tendencias relacionadas con la nutrición deportiva, hay varias recomendaciones en la que todos estamos de acuerdo y que no debemos pasar por alto si nuestro objetivo es mejorar en nuestra alimentación.

La alimentación es un pilar fundamental de cualquier deporte o ejercicio, y aunque a veces resulte cansino estar a dieta, la recompensa siempre termina valiendo la pena. Vamos entonces con 5 reglas de oro que deberías cumplir a la hora de la dieta.

  • Come 5 veces al día. Se ha repetido ya millones de veces, y es que es cierto que si se quieren obtener resultados satisfactorios hay que alimentarse frecuentemente, un mínimo de 5 comidas diarias espaciadas por periodos de 3 horas entre cada una. Además del desayuno, comida y cena, puedes tomar una pieza de fruta a media mañana y a media tarde que harán mantener tus niveles de glucosa estables.
  • La importancia de la proteína. La proteína es un nutrimento muy importante, ya que nos da lo necesario para que nuestros músculos se puedan recuperar después de los entrenamientos, crecer y ser más fuertes. Si estás en una dieta de musculación, hay muchos alimentos que son ricos en proteínas: salmón, pechuga de pavo, pechuga de pollo, atún en agua…
  • Consume fibra e hidrátate a menudo. La fibra siempre debe tomarse en forma de alimentos naturales como vegetales crudos (espinacas, zanahorias, lechuga, acelgas) y siempre bien lavados y desinfectados. Con la fibra mejorarás el proceso digestivo y con el agua favorecerás el crecimiento muscular.
  • Da importancia a la alimentación después de entrenar. En las 2 horas posteriores a un entrenamiento ocurre una gran cantidad de procesos metabólicos; es un período corto y en el cual es importante dar nutrimentos a tu organismom si bien es aconsejable esperar al menos una hora después de terminar.
  • Sé creativo preparando tus alimentos. El fantasma de la glotonería ronda a menudo por nuestra cabeza, y por ello que debemos ser originales en nuestra dieta y en el modo de prepararla. Seguir una dieta baja en grasas no significa que tus alimentos no deban saber a nada: por ejemplo puedes preparar pechugas de pollo asadas añadiendo algunas rodajas de manzana, pimiento o cebolla para darles sabor. Lo fundamental es no usar apenas grasa para cocinar tus alimentos, una buena sartén de teflón con no mucho aceite o aceite en spray es suficiente.

Puedes conseguir una gran cantidad de recetas ideales para tu nutrición en la sección Recetas Saludables de nuestro blog hermano Vitónica, prueba a echarles un ojo.

Foto | Flickr

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