Compartir
Publicidad

¡Temblad metrosexuales: el lumbersexual ha llegado!

¡Temblad metrosexuales: el lumbersexual ha llegado!
4 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Esto se veía venir y todos lo sabíais, no os hagáis los tontos: el ejército de barbas y tipos desaliñados que pulula por las calles de tu ciudad no podía ser algo casual y fortuíto, todo formaba parte de un plan cósmico para equilibrar las fuerzas del bien y del mal que llevaba tiempo gestándose delante tuya.

¿Que de qué puñetas estoy hablando? Sencillo: por un lado tenemos la palabra lumber, madera en inglés (american english my friends, y por otro lado un anti-héroe que pretende destronar al metrosexual de su cómodo podio... ¿Qué es lo que se os viene a la mente sin pensar demasiado? Exacto, ahí esta, ahí tenéis a vuestro lumbersexual personal, el hombre que lucha por no luchar y cuyos labios saben a zarzamora, manzana y romero.

¿Qué es un lumbersexual?

3bcd9024b942a132a39f61f3a34d445f

Pues básicamente se trata de un hombre de barba poblada, camisa de cuadros, pelo en pecho, aspecto desaliñado y pinta de oso achuchable. Vamos, lo que en otro tiempo conoceríamos como un leñador cachondo pero que ahora precisa de un anglicismo para poder enfrentarse en el ring en igualdad de condiciones a Cristiano Ronaldo y su séquito de metrosexuales, que ya sabemos que sin un -sexual a tus espaldas, no eres nadie amigo.

7c2c1e9659b6458ea99da8c56ca88db7

Sus botas, sus vaqueros rotos, su camisa de cuadros, su gorro de lana para el pelo... todo ello unido a sus discos de Joy Division y su pasión por leer a Kerouac en el metro mientras su fornido cuerpo regado con Neroli Portofino de Tom Ford se convierte en obscuro objeto de deseo de la zagala de al lado (es que ella jamás imaginó que su Joaquin Phoenix particular fuese aparecer volviendo del trabajo), son sus mejores armas de seducción.

Eso y recolectar comida del campo para ti mientras se orienta siguiendo excrementos de animales, pero prefiere guardarse ese as en la manga y sacarlo en vuestra tercera cita, que partir leños es un cliché de leñadores del que no gustan hablar mucho.

896cb85c80d1f2265a067c788981d45d
¿Y esta tontería de dónde ha salido?

Ha surgido hace relativamente poco, pues fue una web internacional dedicada a las acampadas y la vida naturista en general quien acuñó el término y sus características hace unas semanas. Después de que un par de revistas para chicas decidiesen tomar prestado el nombre a la hora de referirse a este maromo que encarna la virilidad en su puro estado, el término se convirtió en tendencia y millones de personas en el mundo que hasta ahora eran solo Juan o Pedro, resulta que descubren su nuevo apellido: lumbersexual.

El término surge de las revistas femeninas. Responde a un hombre barbudo, con camisa a cuadros y que exuda feromonas. Es básico, asilvestrado, muy vinculado a la figura del nuevo hippie, a la naturaleza y que en teoría, no cuida su imagen
Dbb656e820855a793543f265c1e94dc9

A mí no me ha quedado del todo claro eso de que no se cuida tanto como el metrosexual y prefiere ir de asilvestrado por la vida exfoliándose la cara con tierra y un poco de cerveza, porque yo conozco a varios de estos maderosexuales y os digo que también se echan cremas, aceites y bálsamos en la barba, que lo he visto aunque a ellos no les haga gracia que lo cuente.

Y es que si no, la barba se convierte en una maraña de pelos, acículas de pino y migas de pan que no hay dios que dome. Y una cosa es ser diferente y otra bien distinta un indigente.

Fe2e377d44e9bf8182d68fac872b702b

El último detalle a tener en cuenta sobre esta nueva especie es que además de preferir lo natural, apostar por la franela, los vaqueros desaliñados y poder criar jilgueros debajo dentro de su poblada barba, es atractivo. Muy atractivo. Mola llevar ese rollito y él lo sabe porque lo explota hasta la saciedad. Eso sí, él nunca lo reconocerá por nada del mundo y su máxima será "me he puesto lo primero que he pillado, mira que pintas llevo". Y ni se te ocurra llevarle la contraria, que lo mismo que hace con los troncos puede hacerlo con tu cuello.

Pero seamos realistas, todos en nuestro interior somos conscientes de que términos como estos se reproducen igual de rápido que las setas en otoño que tanto les gusta ir a recoger a nuestros lumbermaromos, y mueren con el mismo tempo. De hecho, igual mientras lees este post el lumbersexual ya se ha extinguido y el mundo ha alumbrado una nueva súper-raza de efímera vida que disfrutara y paladeará su éxito durante un corto periodo de tiempo.

¿Va a ser el lumbersexual el nuevo hombre de élite?

21f68fa2333a92ca0c772396e6ef1ad0

Pues sinceramente, lo dudo mucho. Son sencillamente tendencias que, como un péndulo, se mueven de un lado a otro y lo mismo que van... vienen. Primero aterrizaron los metrosexuales, después vinieron los hipsters, lo vintage, lo heritage y por ende un gusto desmedido por todo aquello que hasta ahora se había etiquetado como antiguo, pasado de moda o poco fashion. Y por último el lumbersexual, que viene a aunar las dos tendencias y cual ave fénix que resurge entre las cenizas del emporio masculino, vivirá para contarlo hasta que un nuevo patrón masculino lo desbanque. Tiempo al tiempo.

En Trendencias Hombre | De la Botiga del Obrador Xisqueta: dos gorros y un cuello de lana

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio