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Gary Cooper, el nacimiento de la elegancia masculina

Gary Cooper, el nacimiento de la elegancia masculina
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En nuestro especial de Estilo de la Semana no podía faltar el que considero como uno de los personajes más elegantes del mundo. La imborrable huella que dejó Gary Cooper se convirtió a lo largo de los años en el auténtico símbolo del estilo y la elegancia masculina más depurada.

Y es que este actor de ascendencia inglesa marcó un antes y un después en los cánones del estilo clásico, su fuerte personalidad, un gusto por lo exquisito y una percha casi perfecta fueron los culpables de construir no sólo a un gran actor, si no también a un personaje único e irrepetible.

Con más de cien películas a sus espaldas y tres Oscars de la Academia, Gary Cooper comenzó su carrera como actor a los 24 años, dándose a conocer en pequeños cortos y posteriormente actuando como secundario en varios westerns. Un año más tarde es contratado por la Metro Goldwyn Mayer y es a partir de ahí cuando comienza a hacerse un hueco entre la élite de Hollywood.

Su gran popularidad se basaba en su estilo sobrio y natural a la hora de actuar. Era alto y desgarbado, y encarnaba mejor que nadie al "americano ideal", un hombre íntegro y caballeroso que pronto se ganó el reconocimiento de ser considerado como uno de los hombres más elegantes del mundo (sin listas de Vanity Fair de por medio).

Era habitual verle con trajes cruzados o de traspaso, un auténtico must have que esta temporada inundará los armarios más clásicos y refinados. Desgraciadamente esta elegancia clásica ha perdido algo de ese protagonismo de antaño.Como es lógico, las modas han ido progresando con el tiempo, y aquel estilo tradicional que respiraba sofisticación por los cuatro costados ha ido perdiendo adeptos.

El estilo de Gary Cooper lo marcaba una fina sastrería de la época, cortes elegantes y tejidos impecables son los que vestían a este gentleman americano que con sus poses, gestos y miradas provocaban más de un suspiro entre el público femenino de aquellos años.

Un accesorio imprescindible en aquella época eran los tirantes, que también se llevarán esta campaña, y es que el "estilo Gary Cooper" no sólo ha marcado una época si no que también ha servido como fuente de inspiración de muchas firmas del panorama internacional.

La silueta de este actor siempre será recordada como la de un hombre trajeado al que jamaá faltaban pequeños detalles como el pañuelo de bolsillo en su americana, un nudo simple en su corbata y el popular cuello largo de los años cuarenta.

Los momentos más especiales estaban reservados al uso del frac, un atuendo utilizado unicamente para ocasiones de gala y considerado como la indumentaria masculina de mayor etiqueta. En la foto le vemos rodeado de actores de la época como Clark Gable, Van Heflin y James Stewart.

Las prendas de punto que estaban más de moda en aquellos años eran los cardigans de cuello batín en canalé. Un estilo que veremos este otoño, sobre todo en los jerseys y chaquetas de punto con un cuello muy smilar, el cuello esmoquin.

Gary Cooper vió cumplido su sueño de viajar al Vaticano y tener una pequeña audiencia con el Papa de aquel momento, Juan XXIII. En aquella ocasión eligió un impecable y elegante traje negro, camisa blanca y corbata oscura. Y es que el actor de Montana siempre estaba a la altura de las circunstancias, algo que un hombre siempre debe mantener.

Así era Gary Cooper, un Casanova de elegancia perenne, cuyo legado de clase y estilo todavía perdura hoy en día. Desde aquí mi pequeño homenaje al buen gusto, la sobriedad y la sencillez masculina.

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