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Vigorexia: traspasando las barreras del culto al cuerpo

Vigorexia: traspasando las barreras del culto al cuerpo
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Para mi amigo Mario todos los días tienen una constante, ir al gimnasio. Tiene 26 años y toda su vida gira alrededor de su gran pasión, que es el entrenamiento diario. Aunque para el resto de mis amigos luce un cuerpo escultural, el, cada vez que se mira al espejo sigue viéndose como alguien enclenque y flacucho.

Otra vez tocan máquinas de musculación y pesas, y así pasa horas, día tras día. El gimnasio se ha convertido en su segunda casa, y es ahí donde mejor se siente, aunque hay que reconocer que nunca está contento con su físico. Tanto es así, que hasta ha cambiado su régimen de alimentación y ahora sólo come a base hidratos de carbono y proteínas.

Aunque la cosa no para aquí, mi amigo Mario también recurre a sustancias como anabolizantes, esteroides y un largo etcétera que le ayudan a transformar su cuerpo día tras día. Así que si conoces a alguien que pase más tiempo en el gimnasio que en su casa o con su novia y que no entrene por ningún motivo en especial, puede que padezca un trastorno muy frecuente: la vigorexia.

El vigoréxico se ve siempre enclenque, no importa lo musculado que llegue a estar, su obsesión y continuo inconformismo con su cuerpo le obligan a estar levantando pesas los siete días de la semana. Sus numerosos problemas de autoestima junto con alteraciones psicológicas como la ansiedad, la depresión y los trastornos obsesivos-compulsivos forman parte del perfil que dibujan estas personas.

Algunas de las características comunes de la vigorexia son:

  • Preocupación constante por el peso, la báscula se convierte en su mayor compañera y obsesión.
  • Autoimagen distorsionada, considerándose poco atractivos hacia su sexo opuesto.
  • Constante insatisfacción con el propio cuerpo, lo que les lleva a pasar horas y horas en la sala de musculación de su gimnasio.
  • Factores socioculturales, aquí entraría el apoyo de la familia, amigos y los problemas propios que pueda tener esa persona.
  • Tendencia a la automedicación, apenas se aconsejan por un médico, ellos deciden lo que deben o no tomar.
  • Modificaciones de la dieta, se abusa de ciertas carnes y se eliminan otros alimentos que son iguales de necesarios que los primeros.

El Ministerio de Sanidad dice que en España hay unos 700.000 casos de enfermedades de culto al cuerpo. De ellos, un 10% corresponde a hombres y se considera que una tercera parte de los afectados, unos 23.000 son vigoréxicos.

En Mensencia hemos creido que tratar este tema de una manera informativa es de vital importancia para advertir a las futuras y actuales generaciones que los problemas que acarrean este tipo de enfermedades son muy importantes.

El ejercicio físico ha de tomarse como un medio para llevar una vida más saludable y la búsqueda de un cuerpo musculado no ha de entenderse de una manera obsesiva si no como algo racional.

Actualmente este tipo de problemas se solucionan con fármacos que actúan sobre nuestro sistema nervisoso, pero la terapia fundamental es de tipo psicológico. El consejo más importante que os doy es que en todo momento seamos capaces de controlar nuestros impulsos, y no confundamos una vida sana con un riesgo para nuestra salud.

Foto | Forociudadano

En Vitónica | Vigorexia, un desorden alimentario resultante del culto al cuerpo, Vigorexia; excesivo culto al cuerpo

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