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Tácticas y trucos para no morderse las uñas

Tácticas y trucos para no morderse las uñas
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Una vez hechas las presentaciones con tu uña, este post pretende acabar con la tortura diaria a la que la sometes, tú que las muerdes todas, que tienes esa manía llamada onicofagia y que necesitas más de un empujón para dejar de mordértelas.

Ya sé que, en el fondo, te encanta esa manía porque podrías dejar de morderlas en cuanto te lo propusieras: es algo absolutamente mental, sólo con motivación podrías tener las uñas perfectas y encaminar tu aburrimiento y nervios a destrozar otra parte de tu cuerpo (los hay que se arrancan pestañas o el vello del antebrazo).

Si hicieras eso último, yo misma me traslado donde sea que vives y te doy tal tortazo (ni el peor de tu querida madre podría compararse) que lo dejarías de golpe: no vamos a solucionar las uñas para que sea peor la táctica o el truco.

Resultado antiestético y sucio

Si te cuento que morderse las uñas es antiestético, es sucio y dice muy poco de tí ante los demás (conocidos, compañeros del gimnasio, colegas del trabajo), ¿lo pensarás mejor la próxima vez?. Cuando la gente te ve, piensa: tan mayorcito y todavía mordiéndose las uñas … Feo.

Como muchas veces es algo inconsciente, un buen sistema es hacer saber a la gente de confianza de tu entorno que quieres dejar ese vicio y que, cuando te vean hincándole el diente a tu uña, te lo recuerden y no te dejen hacerlo.

Frota tus uñas con ajo

Por mucho que untes las pobres uñas con alcohol o las frotes con ajo, igual acabas tragando todo y seguirás con tu vicio. De todos modos, hay uno de esos productos de sabor a rábanos fritos podridos que ha funcionado entre mis clientes por encima de otras marcas: Mavala Stop.

Mavala Stop

Lo puedes comprar en perfumerías o en el Mercadona. Es transparente y horrible. Debes aplicarlo en las uñas cada noche: verás qué bien … ejem. Una vez a la semana, usa un quitaesmalte para eliminar las capas y sigue aplicándolo cada noche hasta que dejes de mordértelas. Por intentarlo, que no quede.

Chicle Orbit sin azucar

Cuando te da el mono, hay que despistarlo. Lleva siempre encima chicles o caramelos sin azúcar. En cuanto te des cuenta que ya vuelves a las andadas, chicle en boca. Además, estarás dándole a la mandíbula y practicando uno de los ejercicios de resultado reafirmante para tu rostro.

Otra sugerencia si no eres de chicles es distraerte con otra cosa. Un llavero, una sortija o una pulsera, un bolígrafo. Cuando vayas a empezar otra vez con las uñas, juega con el resorte del bolígrafo, o con la anilla del llavero. Un amigo tenía una pulsera adornada con dos círculos superpuestos y consiguió distraerse con el ruidito que hacían. Pipas, una pelota de goma, ... lo que sea.

Guantes de latex

Lo que dijo un comentarista sobre llevar guantes es totalmente efectivo: no hay uña, no hay mordisco. En invierno, es fácil llevarlos pero en verano vamos a tener que sacrificar un poco de sentido del ridículo. Guantes de látex o las tiritas en los dedos, como en la foto principal: tú eliges. No me vengas con la excusa de que es dar la nota: ¿pretendes dejar este vicio o no?.

Lima de uñas

En casa o en cualquier momento en el que tengas intimidad, ten a mano una lima. Si ves que tienes ganas de morderlas, obsérvalas primero y manténlas cuidadas. Que no haya ningún escalón ni pico que sobresalga: límalas y usa la crema o el aceite que recomendé para las cutículas. No podrás morderte tampoco las pieles resecas porque no tendrás.

Si digo: uñas falsas, me vais a torturar con comentarios-protesta. ¡Pero es que es un método muy efectivo!. Quitad de vuestra mente la visión de uñas largas y femeninas porque, claro está, no son esas las que os recomiendo.

Uña falsa

Actualmente existen uñas falsas cortas: puedes utilizarlas perfectamente. Se pegan con un pegamento especial que viene en el mismo paquete y son fáciles de colocar. Quedan muy naturales, mucho más que lo que parece. Recortas y limas bien corto, y listo.

Hay que esforzarse y empezar a poner en práctica algún truco. Si logras dejar tus uñas en paz durante unos 30 días, habrán crecido lo suficiente para tenerlas bien cuidadas. Recuerda que, de tanto moderlas, estarán debilitadas una temporada: utiliza un endurecedor y sigue cuidando las cutículas.

Si quieres, puedes: es una cuestión de coco y de motivación personal.

Foto | handsandcompany.cl, Fingrs, kiimi, comoloharias.com, solostocks.com
En Mensencia | Te presento a tu uña , Confiesa: tienes el vicio de la onicofagia , Cómo hacerte la manicura en casa

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