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Cosmética masculina: hablemos con propiedad

Cosmética masculina: hablemos con propiedad
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Vale que no es nada importante pero creo que ha llegado el momento para los iniciados en el fantástico mundo de la cosmética masculina de decir las cosas por su nombre.

Para un carpintero es el metro y para la modista es el centímetro; el marinero lo llama cabo y yo siempre la lío llamándolo una cuerda. Pues en cosmética y perfumería hay palabras que, en cuanto son pronunciadas, suenan como un disco rayado, como en la serie de TV Ally McBeal.

Los productos cosméticos tienen su corazoncito de dignidad y se resienten cuando les llamais potingues. Por cierto que vienen envasados en tarros, dosificadores o tubos: los botes son conservas de lo que sea y los podeis comprar en el super.

Un envase mega-fashion de última generación es el airless: esos dosificadores que, a medida que vas utilizando su contenido presionando el envase, ves como se va vaciando el fondo del mismo. Un buen sistema dosificador que no deja pasar el aire dentro del producto, protegiéndolo y conservándolo el máximo posible. Además, permite utilizar todo el producto cosmético sin que quede ese resto que no hay manera de sacar.

Hablemos de la crema, ya sea de día o de noche. En la profesión, se le llama el tratamiento y ahí se incluye la crema, el gel, el fluído. Por ejemplo, la Crema elixir hidratante para pieles mixtas/ grasas es uno de los tratamientos de día de Alqvimia. Y El Fluido ultra-matificante es el tratamiento diario de la linea de Arroz Rojo de L’Occitane.

Que no hay que confundir la misma palabra cuando hablamos de tratamientos en cabina: eso es ya lo que todos solemos entender por tratamiento, un servicio de estética (limpieza de cutis o masaje corporal, por ejemplo).

El tarro es a cosmética como el frasco es a perfumería. No vas a comprar ni un tarro de perfume ni un bote de colonia: suena fatal, fatal. Lo de cristal que contiene colonia, eau de toilette o perfume son frascos, y ya casi todos son con spray o vaporizador. Sólo los envases de 200 ml. o más van sin vapo por una cuestión de comodidad por el peso del frasco.

Por último, algo que ni la mayoría de dependientas llaman correctamente: la fragancia. No es nada más que lo que llamamos corrientemente la colonia aunque eso último es uno de los tipos de formulación de las fragancias. L’Instant de Guerlain pour Homme es una fragancia masculina de Guerlain y existe en Eau de toilette y Eau de parfum.

Un ejemplo de colonia es la fresquísima 4711 o el tradicional 1916 en agua de colonia. Nadie entra en una perfumería y lanza: ‘hola, vengo a probar una fragancia para mí’, eso es cierto. Pero queda mucho más elegante decir que queréis comprar un perfume que una colonia.

En fín, no he pretendido agobiaros ni presionaros para que a partir de ahora solteis esas palabrejas porque todo el mundo os va a entender lo digais como os de la gana. Pero cuando leais algo sobre cosmética o perfumería en alguna revista, si no lo habíais oído nunca, ya sabreis de qué hablan.

Foto | Flickr
En Mensencia | Como elegir un perfume , Modales de un seductor

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