Compartir
Publicidad

Estoy corriendo y me da el flato... ¿qué hago?

Estoy corriendo y me da el flato... ¿qué hago?
Guardar
6 Comentarios
Publicidad
Publicidad

El flato es algo que todos conocemos y no es tremendamente familiar a poco que hayamos practicado deporte alguna vez (todos lo habremos hecho, aunque solo sea subir más de 50 peldaños seguidos de una escalera). Y sabemos lo incómodo que puede llegar a resultar, especialmente si estamos practicando deporte y tenemos que seguir haciéndolo con ese horrible pinchazo en nuestro estomago que puede hacerlos ralentizar la marcha o seguramente pararnos para descansar.

¿Qué es lo que tenemos que hacer para combatirlo si nos surge? Antes de pelear nada, tenemos que conocer al enemigo y dudo mucho que si os pregunto que es el flato sepáis responderme con exactitud que es, donde y porque se produce. Pues bien, vamos allá.

¿Qué es el flato?

El origen de este dolor está localizado en un músculo llamado diafragma, que se encuentra entre el abdomen y el pecho. El diafragma se contrae hacia abajo en la inspiración y lo hace hacia arriba cuando echamos el aire y parece que hay dos teorías acerca del origen de dicho dolor, asociadas al movimiento de este músculo:

diafragma

La primera de ella afirma que se produce cuando los ligamentos que unen el estómago al diafragma tiran hacia abajo con los movimientos y oscilaciones de la carrera. Es por eso suele darse flato cuando corremos cuesta abajo, muy rápido, y por ello es más propenso que se produzca en nadadores y ciclistas.

Además esto explica el hecho de que ocurra con más frecuencia cuando hemos comido o bebido recientemente, ya que estos ligamentos han de soportar más peso, al tener es estómago más lleno y el esfuerzo de los mismo será mayor para mover el diafragma.

correr

Por otro lado, existe otra teoría que afirma que el flujo sanguíneo disminuye en el diafragma para dirigirse a los músculos de las piernas y al estómago debido a que necesitan un mayor aporte de oxígeno y nutrientes. Cuando comemos o bebemos, lo que estamos haciendo es aumentar el flujo al estómago para digerir los alimentos con la consiguiente disminución de riego en el diafragma, provocando así el intenso dolor agudo.

Todas ellas tienen su explicación científica pero ninguna de ellas está clara, aunque lo que si que nos consta es que tiene lugar en el diafragma y los músculos que lo controlan y que se ve favorecido siempre que hemos comido abundantemente o ingerido gran cantidad de comida y que, entre correr cuesta arriba o cuesta abajo, es más probable que no entre si corremos cuesta abajo.

beber

¿Cómo evitarlo y hacer que desaparezca?

  1. Cuando corramos cuesta abajo tenemos que intentar que no se produzcan movimientos muy bruscos, que la zancada sea suave, por muy difícil que pueda parecer, ya que cuanto más fuerte sea el contacto del pie con el suelo, más estaremos tirando de los ligamentos que soportan el estómago.
  2. Si tenemos intención de correr rápido o realizar un ejercicio de intensidad elevado, deberemos dejar al menos dos o tres horas después de la comida para evitar correr con el estómago lleno.
  3. Beber a sorbos pequeños mejor que dar grandes tragos.
  4. Si nos da flato, ya no hay vuelta atrás. Deberemos tensar con fuerza la musculatura abdominal, poniendo duro el abdomen como si estuviéramos apretando para hacer de vientre (dicho finamente) además de presionar con la mano la zona en la que localicemos el dolor y flexionar el tronco ligeramente hacia adelante. Repitiendo este ejercicio unas cuantas veces conseguiremos que remita el dolor.

Más información | Puleva Salud Fotos | Atletismolasalleteruel, Morguefile

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos