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Consumiendo moda los 365 días del año

Consumiendo moda los 365 días del año
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Los hombres nos estamos convirtiendo en auténticos depredadores de moda. Hoy en día la consumimos casi a diario, como si fuese una droga, la mayoría de las veces adquiriendo prendas que no necesitamos, pero, ¿qué más da?, ¿acaso el 80% de lo que compramos lo hacemos por necesidad o más bien por mero impulso?.

Algunos hombres, sobre todo de la edad de nuestros padres y abuelos, son de los que pocos que compran dos veces al año, es decir, una por temporada. Siempre queriendo renovar el armario de verano y más tarde el del invierno, son los denominados clientes esporádicos o estacionales, una rara avis aferrada a unas costumbres más tradicionales.

Por el contrario, la gente más joven se suele situar en el otro extremo, somos muchos a los que nos gusta seguir una tendencia, llevar el color de moda y adaptarnos a los cortes y patrones que temporada tras temporada nos van descubriendo las distintas firmas. Ya no se trata sólo de compras por necesidad, si no que queremos tener siempre algo nuevo para estrenar, como una camisa, unos zapatos o unos pantalones.

Hay firmas que son muy conscientes de esta situación, algunas como ZARA, han basado su éxito revolucionando el universo de la moda con unos planteamientos totalmente innovadores: precios asequibles en prendas de última tendencia y al alcance de todos que la han convertido en una referencia a nivel mundial.

Su respuesta ante la demanda de la clientela masculina y femenina es profundamente eficaz, dos veces a la semana reciben cosas nuevas, así, las colecciones se van renovando y ampliando. Esta, quizás, es una de las principales razones por la que nos hayamos convertido en auténticos devoradores de moda. Siempre habrá algo que nos guste, queremos tenerlo, conjuntarlo y lucirlo.

El otro porcentaje del resto de nuestras compras lo ocupan las firmas más caras y menos asequibles. Se trata de productos más “exclusivos”, con una mayor atemporalidad. Se trata de artículos que, según el nivel adquisitivo de cada persona, se comprarán de una manera más o menos esporádica. Siempre atendiendo a unas motivaciones más racionales que las mencionadas anteriormente

Seguro que algunos de vosotros sois fieles a una marca concreta de zapatillas deportivas, a alguna de vaqueros o tengáis preferencias por una firma u otra cuando queréis comprar un traje para la oficina. Aquí prima más la necesidad que el mero capricho o impulso. Son artículos que precisan de un mayor desembolso económico y por tanto la compra es más concienciada.

En este punto seguro que entraremos en otro gran debate: ¿cantidad o calidad?. Personalmente prefiero lo segundo, aunque una combinación de ambas sería lo ideal. Muchos de vosotros preferiréis la variedad en camisas por ejemplo a tener cuatro contadas y de gran calidad. Al fin y al cabo hay ciertas prendas que no repetimos la temporada siguiente y que por tanto no se precisa que sean del mejor algodón que existe.

Lo que está claro es que en la variedad está el éxito, la industria textil lo sabe y nosotros así lo demandamos. Seguro que si pudiesemos estaríamos comprando cosas nuevas los 365 días del año, bueno, es un decir.
Una cosa sí tengo clara: renovarse o morir.

Foto | ADN, BBC, Marcas renombradas
En Mensencia | El hombre y las compras: ¿un matrimonio de conveniencia?

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