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Hace unos cuantos años ya que a H&M le dio el punto de sacar colecciones cápsula fruto de la colaboración con algún gran diseñador del momento. Victor & Rolf, Roberto Cavalli o Lanvin son solo algunos de ellos, a los que esta temporada se ha unido también Versace con una colección al borde del mamarrachismo más absoluto. Sí, lo siento, pero la mayoría de las prendas que han sacado me parece un auténtico horror.

Al margen de esto, quiero dejar claro que, evidentemente, para gustos, colores, y que respeto totalmente a aquellos que sean fans de este tipo de colecciones (hay compañeros que escriben en este blog que lo son) y a aquellos que hagan colas para pillar alguna prenda. Cada uno es libre de hacer con su dinero lo que le dé la gana y, por supuesto, de vestir como mejor le parezca.

El caso es que como de lo que se trata es de dar mi propia opinión, tengo que decir que esto de las colecciones cápsula me parecen una auténtica estafa. Es decir, viene H&M y, en una clara estrategia de marketing, nos vende la moto de que podemos tener en nuestro armario una prenda, en este caso de Versace, a precio de H&M. Bueno, un pelín más cara, pero al fin y al cabo en la línea de H&M. Entonces, todos nos volvemos locos, acampamos la noche previa a su lanzamiento delante de la tienda que más cerca nos pille y en cuanto abren las puertas, cual anuncio de las rebajas de El Corte Inglés, entramos con los brazos abiertos cogiendo lo primero que se cruza por delante.

Pero no, querido amigo, no vas a tener una prenda de firma a precio de H&M. Vas a tener una prenda de firma a precio de H&M, con la calidad de H&M y que va a ir gritando por el mundo que es de H&M. Tal vez parezca lo mismo, pero no lo es.

El hecho de comprar una prenda de un diseñador de renombre y, por lo tanto, gastarte un pastizal en ella, conlleva varias cosas. Por un lado, exclusividad. Evidentemente, hay muchas menos probabilidades de que coincidas en un evento con alguien que lleve el mismo traje de Armani que te ha costado 2.000 euros (por decir algo). Por otro lado, se da por hecho que la elaboración de la prenda se ha cuidado al máximo y, por lo tanto, la calidad es muy superior a lo que se puede comprar por menos precio. Esto es muy discutible, claro, pero en teoría debería ser así. Añadiendo, además, que se supone que te queda a la perfección.

También hay que tener en cuenta que en términos de imagen (y por supuesto generalizando) se proyecta éxito, poder adquisitivo, estar a la última, lo muy cool que uno es y lo mucho que le interesa la moda. Solo por decir algunas.

¿Pero qué pasa con las colecciones cápsula de H&M? ¿Ocurre lo mismo que con una prenda de firma real? Para nada. Lo primero es que de exclusividad tiene más bien poco. Cierto es que son colecciones que solo están en algunas tiendas seleccionadas y que suelen durar poco, pero están tan explotadas en medios de comunicación y blogs que es facilísimo identificarlas cuando alguien las lleva. Pasarán 20 años y seguiremos recordando la camiseta de palmeras tan horrorosa que Versace hizo para H&M. Tal vez no coincidas físicamente con nadie que la lleve también, pero será como si ocurriese. También por esto, y en caso de que haya una extrema inquietud de necesidad de compra, es mejor apostar por prendas poco llamativas que no griten a los cuatro vientos que para tener algo de firma tienes que recurrir a H&M.

En cuanto a la calidad y a cómo queda la ropa, ¿hace falta que entre en detalles de lo que nos ofrece la firma sueca? Mucho me temo que no. Y ya ni hablar de la imagen que se proyecta vistiendo alguna de estas prendas. Para mí es bien clara: “como no tengo dinero para comprarme un Versace real, aquí estoy yo con mi Versace de H&M“. Vamos, lo que viene siendo un “quiero y no puedo” de toda la vida. ¿Y qué necesidad hay? Mucho mejor ir de lo que uno es, que ir disfrazado de wannabe.

Eso sí, que nadie se equivoque. Estoy totalmente a favor de las tiendas low cost como Zara o H&M, por mencionar solo dos de ellas. Creo que tienen ropa que es cojonuda y que realmente han democratizado la moda. Es decir, que han logrado que tengamos ropa bonita y a la moda a precios muy asequibles. Pero es lo que es y hay que tenerlo claro. Al final, la elegancia es cuestión de la personalidad, al margen de la marca que tenga la ropa y, por supuesto, se puede ir perfectamente vestido para cualquier ocasión con prendas de estas firmas.

Pero no nos engañemos. En H&M no compras un Versace. Compras un Versache & Eme, término que cojo prestado del videoblog de Vidilla, que os recomiendo que veáis, porque sencillamente es divertidísimo.

Por supuesto, me interesa mucho vuestra opinión sobre este tema. Muchos de vosotros ya estáis comentando en la pregunta de la semana que va muy en esta línea. Y sí, estoy preparado para cualquier cosa…

En Trendencias Hombre | A pocas horas de Versace para H&M, analizamos todas las colecciones cápsula. ¿Cuál ha sido tu preferida?

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