
Cuando hablamos de compañías aéreas low cost, todos tenemos bastante claro qué aerolíneas entran dentro de esta definición. Pero cuando nos referimos a firmas de moda low cost, parece ser que no está tan claro el asunto. En más de una ocasión, alguno de los editores de Trendencias Hombre hemos calificado de low cost una prenda con la que algún lector no ha estado de acuerdo. De hecho, hasta entre los editores hemos podido discrepar al respecto alguna vez.
Esto me lleva a una deducción clara, para la que tampoco hay que ser ningún genio: el low cost en moda es un concepto muy subjetivo cuyos límites están marcados por cada uno de nosotros. Mi idea de marcas low cost son las siguientes: en un escalón muy bajo estarían firmas como Lefties o Primark, seguidas en un segundo por otras como Zara, H&M, Pull & Bear, Bershka, Blanco o Jules.
Tal vez, dentro de low cost, se podría incluir la ropa de mercadillo o la que se vende en las tiendas de chinos, tan populares últimamente. Pero prefiero centrarme en aquellas firmas que se esfuerzan por vender una amplia variedad de prendas siguiendo las últimas tendencias, aunque en algunos casos la calidad sea dudosa, a un precio asequible.
En cuanto al precio, yo tengo muy claros cuáles son mis límites para considerar low cost. Centrándome en tres prendas, serían los siguientes: camiseta por menos de 20 euros, camisa por menos de 30 y pantalón por menos de 40. Todo lo que esté por encima, para mí deja de ser low cost.
He hecho un pequeño sondeo informal entre mis contactos de Facebook y Twitter para ver dónde estaba el límite para ellos. Os destaco algunas de las opiniones recibidas:
Como veis, aunque se sigue una pauta más o menos general, sí que hay diferencias de apreciación. Por ejemplo, para algunos Zara sí que entraría en lo low cost, mientras que para otros no.
Mi compañero Carlos incluyó el mes pasado en un post sobre bolsos low cost uno de Fred Perry de 66 € y un Zatchel de más de 90 euros. Esto hizo que algunos cuestionarais si esto se podía considerar o no dentro de esa calificación.
A ello, Carlos respondía lo siguiente:
Para cada uno el término low cost varía, evidentemente dependiendo de la economía. Pero claro que si comparas estos bolsos con uno de firma, la diferencia es abismal. Es muy difícil encontrar productos con una buena relación calidad y precio y que encima tengan cierto diseño. Y efectivamente 100€ fue el máximo que me puse para seleccionarlos.
Yo tengo clarísimo que para para mí esos bolsos no son low cost. Viendo de la marca que son y el precio que tienen, me parece que son muy asequibles y hasta una buena compra, pero para nada considero que sean low cost. Eso sí, estoy muy de acuerdo con lo que dice Carlos. El límite lo establece cada uno con su percepción económica.
¿Vosotros qué opináis de todo esto? ¿Dónde establecéis el límite del low cost? Esperamos vuestros comentarios.
Imagen | H&M
En Trendencias Hombre | La invasión de los pantalones verdes