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jerseys de colorines

Uno de los principales problemas de muchos hombres nace de algo en apariencia bastante sencillo: los colores. Ignoro las posibles causas de este desajuste cromático (no, no les hablo de daltonismo), pero por lo menos tiene que tratarse de un trauma generacional. De un trauma generacional que abarca los últimos cincuenta años y que imposibilita a muchos hombres a combinar colores.

Es triste, sí, pero uno no puede saber lo que nunca le han enseñado. Continuando con la tradición de esta página de explicarlo todo con listas, aquí tienen una serie de instrucciones básicas a la hora de aprender a combinar colores.

Las avanzadas, para año nuevo.

  • Apuesta sobre seguro: blanco y negro. Por lo general, son dos colores que combinan con casi todo. Ojo: casi. Jamás en todos los días de nuestra vida deberemos mezclar negro y azul. Es cierto que algún diseñador se ha liado la manta a la cabeza y ha propuesto un traje mezclando un azul tornasolado con una camisa negra, pero chicos, si no queremos ser la sensación de la fies creo que lo mejor es no arriesgarnos tanto. Al fin y al cabo, si estás leyendo esto es porque aún no sabes mezclar colores. No te vayas ya al nivel avanzado…
  • Separa por calores. Sí, has leído bien, calores y no colores. Y no, aún no me he vuelto loca. Los colores se pueden clasificar, a grandes rasgos, en fríos y cálidos. Los fríos abarcarían toda la gama de azules y verdes, mientras los cálidos serían rojos y amarillos. Antes de que podamos clasificar nuestro armario por conjuntos hechos, yo optaría por hacerlo por calildez de los colores, sobre todo si en este punto tenemos dificultad.
  • Huye de las familias: y no, no me refiero a tu suegra. Si bien hemos visto que una apuesta segura es mezclar colores según su calor (azul con gris, por ejemplo), también tenemos que grabarnos a fuego en la memoria que debemos evitar mezclar dos colores de una misma familia cromática, es decir, dos tipos de azul. Es cierto que, para usuarios avanzados, esto no es un problema, sin embargo el inexperto corre el riesgo de mezclar turquesa y azulina y quedarse más feliz que nadie.
  • La excepción confirma la regla: alguno se habrá echado las manos a la cabeza al leer lo de separar por colores y relacionar, automáticamente, el rojo y el naranja, dos colores que nunca deberían ir juntos si tu apellido no es Ruiz de la Prada.
    Y el azul con el verde depende. En próximas entradas profundizaremos en estos primeros trucos sencillos y matizaremos esos aparentes cabos sueltos, que demasiada información de golpe nunca se asimila bien.

Imagen | Flickr

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