Síguenos

comida


El verano ya se acerca y las ganas que tenemos todos por perder un par de kilos son inmensas, nos sobren o no nos sobren. Y es ahora cuando proliferan las dietas milagro, los remedios infalibles a la par que peligrosos y los timos de la estampita. Aunque algunos, que nos leen y que estarán cansados de que les repitamos que, en caso de querer resultados, se pongan en manos de especialistas o tengan paciencia, que nadie vende duros a dos pesetas, nos habrán hecho caso y estarán por el buen camino.

Y para todos lo que intentan llevar esta lucha de manera personal y autónoma, seguro que estos 5 consejos les van a venir bien si no los conocían. Porque si hay algo difícil en una dieta, es saber cuando, como y cuanto hay que comer, siendo esto último bastante difícil de acotar pues haciendo dieta a veces somos poco objetivos con las raciones y, o nos pasamos, o no llegamos.


    pera
  1. Bebe agua antes de la comida: no solo conseguiremos unos riñones de lujo sino que además tendremos lleno el estómago y nos saciaremos antes, por lo que no consumiremos tanto como podríamos hacer si lo tuviéramos vacío. Y si no queremos agua, la fruta, en especial la que tenga un alto contenido en agua (peras, sandia, melón…) puede venirnos de perlas para el caso.
  2. ensalada

  3. Comienza con una ensalada: la ensalada tiene pocas calorías y se tarda su tiempo en comerla porque hay que masticar mucho, esto hace que nos saciemos antes y que con pocas calorías sintamos que ya estamos satisfechos, evitando los atracones. De igual forma, el masticar mucho la comida nos ayudará no solo a calmar el apetito sino que, psicológicamente también nos llenamos y cubrimos esa sensación de consumir o ingerir alimentos.
  4. En el restaurante apuesta por las medias raciones si es que decides salir a comer fuera. La mayoría de los restaurantes suelen ser generosos con las raciones, así que si pedimos media, nos llenaremos, no saldremos empachados y con ello no cruzaremos el límite
  5. empacho

  6. La clave está en comer más veces, pero menos cantidades: esta es una de las regla estrella de la dieta mediterránea, aumentar el número de comidas a 5-6 por día. Esto hará que en las comidas principales los niveles de glucosa no estén tan bajo y lleguemos con esa sensación de hambre tan grande.
  7. Y lo último y bien importante, no podemos esperar nunca a estar llenos. Cuando lleguemos a este punto ya no habrá vuelta atrás pues eso significará que efectivamente nos hemos pasado. Siempre viene bien quedarse con un poco (ojo, un poco he dicho) de hambre y no llegar a los extremos.

Veréis como teniendo en cuenta estas sugerencias, la comida no se hace tan tediosa como se les hace a algunos.

Vía | Vitónica


Fotos | Culturizarse, Atalaya, Recetas1, Mensencia

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

7 comentarios