Llega la nieve ¡Empieza el snowboard!

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Snowboard

En nuestro especial Cuerpo en Forma ya hablamos de practicar skate como una buena opción para hacer deporte, de forma muy entretenida.

Ahora que los telediarios empiezan a relatarnos las primeras nevadas es buen momento para pensar en trasladar la tabla a la nieve (en el sentido metafórico se entiende, no la misma tabla) y pasarte al snowboard, uno de los deportes extremos que cuenta con más aficionados.

¿Qué necesitas?

Esto seguro que todo el mundo lo tiene claro, lo más imprescindible que necesitamos de entrada es una tabla de snowboard. Existen de muchos tipos, entre ellos de freestyle que permiten más movimientos y resultan más adecuadas para aprender o de freeride que se adaptan a todo tipo de terrenos y aunque son más altas y delgadas, su maniobrabilidad también las hace aptas para principiantes.

Las primeras están más pensadas para hacer trucos y saltos, mientras que las freeride se diseñan para descender en una única dirección, de frente. Otro tipo de tablas más rígidas ya están diseñadas para expertos y competiciones, aunque queda una opción muy curiosa, la de splitboard, que permite ascender la montaña con esquís de travesía y bajar con tabla de snowboard utilizando un solo equipo.

Snowboard

El resto del equipo se completa con las botas específicas (para empezar mejor blandas que muy duras), las fijaciones, el casco, gafas de sol y de ventisca, guantes, braga de cuello y muñequeras protectoras, ya que lo más normal es caerse unas cuantas veces.

Para vestirte, como es habitual en los deportes de nieve, tendrás que hacerlo por capas. Una primera capa con camiseta y resto de ropa que esté en contacto con la piel, de un tejido sintético, preparado para mantenerla caliente y seca, otra segunda capa de jerseys/forros polares, termoreguladores y aislantes, y por último una tercera capa compuesta por al anorack, mono, y pantalones, impermeables, para que te protejan de las condiciones climáticas.

No hay que olvidar una buena crema con protección solar alta y bálsamo de labios, así como beber agua con regularidad, ya que aunque te estés divirtiendo tanto que no lo parezca, estás realizando un esfuerzo importante.

¿Por dónde empezar?

Ya lo tienes todo, ahora solo es cuestión de ir practicando, sin prisas. En el siguiente vídeo puedes ver los primeros pasos más básicos, desde cómo ponerse las botas, hasta las primeras posiciones para deslizarnos.

Si ya tienes experiencia con el skate o esquiando, no te resultará muy difícil adaptarte, aunque igualmente leer estos consejos para aprender snowboard también te resultará muy útil, y siempre puedes contar con la ayuda de un monitor para tus primeras sesiones, que te guíe y te enseñe bien como tienes que colocarte etc.

No hace falta ser una máquina para practicar snowboard, pero si llevas una vida sedentaria y solo te mueves los días que subes a la nieve, no solo te resultará más difícil mantener el ritmo, también correrás mayor riesgo de sufrir alguna lesión, así que lo mejor es mantenernos activos todo el año, para disfrutar al máximo de los deportes de invierno.

¿Qué te aporta?

Ya habíamos comentado el año pasado los beneficios en general de realizar ejercicio en la nieve, como el trabajo importante que se realiza en las piernas (esas grandes olvidadas) y abdominales, o que se consigue quemar grasa y tonificar de forma muy entretenida, casi sin darnos cuenta, lo que hará que el ejercicio tenga mayor duración y mejores resultados.

Concretamente el snowboard contribuye también a mejorar la coordinación, la agilidad, el equilibrio y la resistencia física. Si estás estresado, podrás soltar todas las tensiones, y si tienes ganas de sensaciones nuevas, prepárate para el subidón de adrenalina, porque está garantizado.

¿Te atreves a probar?

Fotos | John Lemieux | Jsome1

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