
El mal olor de los pies y el calzado es algo más común de lo que parece, y algo que hay que atajar de inmediato si queremos que nuestra imagen no pueda verse dañada y si no queremos pasar por situaciones incomodas a la hora de descalzarnos.
Sobre todo ahora en esta época de calor nuestros pies sufren más que nunca y también sudan más que en otras épocas por lo que las posibilidades de que desprendamos cierto tufillo a queso pueden multiplicarse.
Lo primero que hay que diferenciar es un posible olor de pies o un posible olor del calzado. Son dos circunstancias completamente distintas aunque suelen estar relacionadas ya que el olor será incomodo en ambos casos.
El mal olor de pies, suele venir producido generalmente por un exceso de sudoración de nuestros pies. Hay que tener en cuenta que cada persona es un mundo y de la misma manera que unas personas tienen un olor corporal más fuerte y otras no, con los pies ocurre exactamente lo mismo.
Veamos que consejos debes seguir para evitar ese mal olor en los pies:

El otro caso que habíamos comentado es el más común. El calzado suele adquirir, en muchas ocasiones, un olor característico nada agradable. Este olor viene producido por el calor acumulado, por la condensación que se produce dentro del calzado y también por el material del que esté hecho el calzado.
Lo importante es utilizar un calzado cómodo y ligero, sobre todo ahora en verano y lo más importante, que deje traspirar al pie.
Un truco para que nuestro calzado pierda ese olor tan característico es dejar un puñado de bicarbonato dentro de nuestro calzado durante un par de días y después retirarlo. Gracias a sus propiedades absorberá cualquier olor, hará que la condensación dentro de nuestro calzado sea menor y evitará que el descalzarte sea un mal trago.
También puedes utilizar el mismo procedimiento con polvos de talco y olvídate de pasar apuros al descalzarte.
Foto | Nicholas T y Chris J en Flickr