Cinco cualidades de cinco hombres que debes adoptar para triunfar con las mujeres

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Cada uno de vosotros es único, eso nunca lo olvidéis, queridos míos. Sois como un diamante sin pulir, una botella de vino guardada con celo en la despensa de un palacio francés, una revista Playboy guardada debajo de la cama de un chaval de quince años. El problema a veces es que ese diamante jamás se pule y termináis siendo, como los propios diamantes, unos brutos y esa botella nunca encuentra el momento oportuno para ser destapada y es olvidada, abandonada, le sale tripa cervecera y se emborracha más que nadie en las bodas de sus amigos.

No quieres ser esa botella y nosotros vamos a ayudarte en este punto. ¿Cómo? Muy fácil. Para ti, hombre estiloso perdido en las oscuras sendas de la metrópoli, creamos esta pequeña guía con las cinco cualidades que debes adoptar para conquistarnos a nosotras inspirándonos en cinco hombres que la parten muchísimo. Adelante, amiguitos.

Estilo: Don Draper

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La casa jamás debe empezarse por el tejado pero nosotros somos unos locos transgresores de la norma y lo vamos a hacer. Por eso, antes de pulir otros aspectos internos mucho más importantes trabajaremos la imagen porque pienso humildemente que un buen traje tiene el mismo efecto sobre los hombres que cuando una mujer se sube a unos tacones y de pronto se siente poderosa. En estilo, fijáos en el impecable Don Draper: traje a medida, elegante, pañuelo en el bolsillo. Y por favor, prestad atención en lo de “a medida”, no vale ese traje que te presta a última hora tu padre para una boda/bautizo/graduación/funeral con el que pareces un espantapájaros.

Don Draper derrocha estilo incluso en bañador, tumbado en la playa, leyendo La Divina Comedia de Dante o con un polo amarillo y unos pantalones escandalosamente cortos para estar dentro de la moda masculina. Lo cual demuestra que aunque no tengas dinero para comprarte un Armani puedes tener estilo, recuerda que Don Draper se crió en una casa con prostitutas. A partir de ahora, cada vez que te mires al espejo debes preguntarte “¿Se pondría esto Donald Draper?“, si la respuesta es negativa meterás la ropa en una bolsa de basura y la quemarás en un ritual al amanecer. Y no, Don Draper jamás se pondría ese chándal.

Carisma: Robert Downey Jr

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Si consigues molar solo una quinta parte de lo que mola Robert Downey Jr. tienes el cielo ganado. El cielo de las mujeres, quiero decir, donde viven los ángeles de Victoria’s Secret, entre otras féminas. Porque fijáos en la trayectoria de Robert Downey Jr, un actor que lleva años triunfándola haciendo el mismo papel: de sí mismo, eso en Hollywood se conoce como el billmurrayrismo. Tengo la teoría de que a Robert le pasan un guión con sus partes en blanco y él las rellena de comentarios sarcásticos. El cinismo es su mejor arma, un cinismo bien entenido, no como el de esas personas que son tan negativas que quieres alejar de tu vida.

Ojo con intentar tener el magnetismo personal de Robert Downey Jr y acabar siendo la copia española de Woody Allen, puede suceder. Y sí, Woody Allen mola, pero nadie se acostaría con él. Tener el carisma de Robert es cuestión de actitud y de aprendizaje: seguro que si eres un chico leído e inteligente no te cuesta nada esforzarte un poquito más en las conversaciones de tú a tú, especialmente con las mujeres, con tus amigos en el bar puedes hacer los chistes que haría un concursante de Jersey Shore, eso lo dejo en tus manos.

Diversión: Phil Wenneck

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Phil, el personaje de Bradley Cooper en Resacón en Las Vegas, aparte de estar muy bueno y tal, es un tio divertido. Las mujeres siempre decimos eso de que nos gusta un tío que nos haga reir, lo cual es cierto. Pero no buscamos única y exclusivamente a un monologuista, buscamos un compañero de aventuras divertidas, un tío con el que pasárnoslo bien. Olvídate de citas de cena y cine, prueba cosas nuevas sin importar las consecuencias como haría Phil. Los límites los pones tú y el aburrimiento no existe en tu mente.

Gracioso (sin ser payaso, no te conviertas en Jim Carrey, por el amor de dios) y divertido es todo un plus.

Seguridad: Lobezno

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No hay nada menos atractivo en un hombre (ni en una mujer) que el ser una persona insegura. Está bien tener tus pequeñas inseguridades (que van perfectas con el siguiente punto) de hecho, es algo natural, pero no tener la seguridad de un niño de teta. Inspírate en Lobezno: un tipo seguro de sí mismo, un tipo de los que parten el bacalao. ¿Tú te crees que a Lobezno le intimidaría lo más mínimo conocer a las amigas de su novia? ¿Estaría cuatro días cabizbajo respondiendo monosílabos porque su equipo ha perdido la final de la Champions? ¿Se pondría de los nervios por una mudanza? ¡No! Lobezno conocería a las amigas de su chica el mismo día que hace la mudanza la misma noche que juega su equipo.

Seguridad, amigos, la clave del éxito, tanto en el mundo profesional como en el amor. Carácter, confianza, seriedad, buena actitud ante los contratiempos. Y unas garras, sí, Lobezno tiene también unas garras, pero esto no es estrictamente necesario.

Adorabilidad: Jason Bateman

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A las mujeres nos encantan los hombres un pelín canallas pero con buen corazón, como Sawyer de Lost. El problema es que muchos de esos hombres parecen canallas y terminan siendo muy canallas y eso nos deja a nosotras llorando en el sofá de casa mientras vemos por tercera vez en una tarde Pretty Woman. Por eso, los canallas están algo pasados de moda, ya no se lleva ser un malote desde que Quimi casi mata a Valle con su moto en la película de Compañeros.

Tienes que tener un punto adorable o todo estará perdido: de nada sirve que tengas el estilo de Don Draper y el carisma de Robert Downey Jr. si no tienes ese factor que termina enamorando a las mujeres. Y no pienses en moñadas, piensa en el protagonista de Arrested Development: un hombre gracioso sin ser payaso, con un punto de timidez, buen padre (aclaración: no es necesario que tengas un hijo, ni que robes a uno esta misma noche para gustarnos), buen hermano, buen amigo. Nos gustan los hombres buenos, los hombres adorables. Aquellos que darían la vida por ti, que parecen fieles y que son lo suficientemente hombres para no tener miedo al compromiso (ni a la oscuridad, esto último es muy importante).

Y hasta aquí la clase de hoy, amigos, desde Trendencias Hombre esperamos y confiamos en que sigáis estos pequeños consejos.

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